Roma (Italia). Del 6 al 23 de marzo de 2025 se realizó el Curso de Formación para las neo Secretarias Inspectoriales coordinado y animado por la Secretaria General, Sor María Luisa Nicastro, junto con sus Colaboradoras. El Curso tuvo una primera parte en el Piamonte en los lugares carismáticos y, a partir del 11 de marzo, en Roma, en la Casa Generalicia del Instituto de las Hijas de María Auxiliadora.

El tema de estas jornadas – «Secretaria Inspectorial: Una Misión al Servicio de la Comunión» – ya sugiere una tarea que no implica solo un conjunto de prácticas que hay que aprender, con actas, documentos, datos estadísticos, sino que detrás de todo esto hay personas, situaciones, relaciones. Por lo tanto, la Secretaria puede cumplir plenamente la tarea que se le ha confiado si vive una espiritualidad que ponga en el centro a Jesucristo y el amor del Padre, si vive la misión como una llamada y si en su corazón custodia y cultiva el deseo de fraternidad y comunión.

Uno de los objetivos del Curso, de hecho, era profundizar en la «espiritualidad de la Secretaria» que sabe sintetizar la competencia profesional y el servicio a la Comunidad Inspectorial, al estilo salesiano. Otros objetivos eran mejorar la capacidad profesional en las tareas específicas requeridas, contribuir al crecimiento de la sensibilidad histórica, conocer a las personas de referencia en la Secretaría General y ver la organización de la Secretaría y del Archivo General en sus diversos aspectos.

La variada procedencia de las participantes – 22 FMA de todo el mundo – favoreció también la posibilidad de profundizar y crear redes de comunicación para la comparación mutua, valorizando la diversidad cultural.

El Curso comenzó con un itinerario que se nutrió de fuentes carismáticas: Mornese (AL), Nizza Monferrato (AT) y Turín. Una de las participantes narra: «Fue una experiencia única en Mornese: para algunas era la primera vez que veían estos lugares, para todas fue un momento familiar que creó ‘grupo’ y nos dio la oportunidad de conocernos y compartir; el compartir ha ayudado a redimensionar las dificultades que se encuentran en las propias Inspectoría, en el propio trabajo, porque ves que no eres sólo tú quien las vive».

El programa continuó en Roma con jornadas ricas en contenidos, algunos más teóricos, como los principales elementos del Derecho Canónico, otros más prácticos, como el uso de la Plataforma Colaborativa, la redacción de actas y las diversas prácticas de la Secretaría.

En dos de los días, también se dio espacio a la presentación de los diferentes Ámbitos y las respectivas Consejeras para la Formación, la Pastoral Juvenil, la Comunicación, la Familia Salesiana y las Misiones.

Además, Sor Francesca Caggiano, Vicepostuladora de las Causas de los Santos de la Familia Salesiana, relató el camino hacia la Canonización de Sor Maria Troncatti, explicando lo importante que es dar a conocer estas figuras y animarnos a pedir su intercesión: no basta con distribuir imágenes y medallas, lo que importa es la relación que se establece con las personas a las que se proponen y el testimonio de fe de las FMA,  para que la oración en comunión con muchos pueda obetener las gracias solicitadas. También es necesario concienciar de que es importante, una vez obtenida la gracia, testificar y documentar el hecho ocurrido.

Durante los días, se ofrecieron extraordinarios espacios formativos, como el encuentro con la Madre General, Sor Chiara Cazzuola, el encuentro con la Superiora Emérita, Madre Yvonne Reungoat, la participación en la Conferencia sobre Madre Catalina Daghero y, especialmente, el Jubileo, con el paso por la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro.

Madre Chiara se dirigió a las Secretarias con franqueza y sencillez, subrayando algunas convicciones que deberían sostener su tarea: en primer lugar, la conciencia de que lo que se ha pedido, antes que un rol, es una llamada a un amor más grande, por lo tanto, es un servicio en la perspectiva del Evangelio; luego el deseo de comunión, porque las personas están antes que las estructuras y las obras; la humildad de aceptar que se aprende a ser Secretaria,  en una actitud de continua busqueda, apertura a lo nuevo y creatividad; el respeto de las diferencias, reconociendo la preciosidad de cada persona, porque en ella está la presencia de Dios; por último, algunas atenciones vividas como actos de amor – recordar, ser puntual, organizar el trabajo, informar y comunicar… – para ayudar a la Inspectora y a las Consejeras Inspectoriales a hacer bien y con serenidad el propio trabajo.

El icono evangélico indicado por la Madre es María, que guardaba todas las cosas en su corazón (Lc 2,19) y, como referencia carismática, Don Bosco y Madre Mazzarello, que se comunicaban en todos los sentidos, haciendo vibrar las fibras del corazón: su secreto era una unión constante con Dios.

Las participantes en este curso apreciaron la gracia de poder estar en Roma precisamente en el año del Jubileo y así poder unirse a los numerosos «peregrinos de la esperanza» que pasan cada día por la Puerta Santa y se acercan al sacramento de la reconciliación, renovando su fe y esperanza en Cristo.

En una ’buenas noches’ a la Comunidad María Auxiliadora (CRG) de Casa Generalicia, agradecieron también a la Directora y a las hermanas la acogida, el cuidado y las atenciones vividas durante el tiempo transcurrido en Roma, que les ha permitido dedicarse plenamente al Curso.

El último día sirvió para hacer síntesis de todo el curso de formación, con un momento de ejercicio y evaluación por la mañana, muy útil para buscar respuestas a algunas preguntas que quedaban abiertas, y un momento final de celebración y acción de gracias por la tarde, en el que cada una dio su propia contribución para dar las gracias de corazón a Sor María Luisa y a todas las colaboradoras de la Secretaría General.

De una manera sencilla y alegre, hemos querido dar expresión a la diversidad, creando una armonía de voces con un canto, una danza coreográfica india y una bonita escena, con algunas hermanas que asumieron el papel de Don Bosco, Madre Mazzarello y María Auxiliadora. El curso finalizó con la entrega de los diplomas de «Secretaria ok!» y la foto de grupo, para recordar lo vivido y las relaciones entrelazadas.

Foto: Flickr FMA

1 COMENTARIO

  1. My sincere thanks to Sr Maria Luisa Nicastro, the General Secretary who organised this course for the New Provincial Secretaries with an excellent manner, in a synodal style , involving everyone in the General Secretariat, and accompanying the Secretaries all the time with competence, sisterly love and care.
    A word of appreciation to all the sisters who work in collaboration with her for the good of the Institute for your valuable contribution for our mission in the Province.
    Grazie Mille Cara Madre per la sua presenza in mezzo a noi che ha dato ‘freshness of new life’!

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